Nuestros Orígenes
Es difícil comenzar a narrar una historia sin mencionar a los personajes que forman parte de ella. Por ello resulta imposible hablar del Movimiento Scout sin mencionar a su fundador: El General inglés Robert Baden Powell, quien en su afán de dejar el mundo mejor de como lo encontró, da origen a un Movimiento de Jóvenes.
Lord Robert Stephenson Smyth Baden-Powell nació el 22 de febrero de 1857. Marcado a los 3 años de edad por la muerte de su padre, queda con su madre y seis hermanos entre 13 años y un mes de edad, lo cual rápidamente lo lleva a asumir responsabilidades en las tareas del hogar, forjándose así en él un gran sentido del orden, de organización y responsabilidad (”Nada se hace a medias”, “lo importante es ser digno de confianza”, “valorar el trabajo”, “pensar en los otros antes que en uno mismo”); pero que a la vez lo hace participe de una vida familiar que lo invita al juego, la aventura, la complicidad, al contacto con la naturaleza y al desarrollo físico.
En mayo de 1876, con 19 años de edad inicia la carrera militar. Realizando numerosas misiones, una de ella lo lleva a África, para participar en las expediciones destinadas a detener las rebeliones desatadas por la “misión civilizadora”. Luego de un tiempo Baden Powell descubrirá la sed de poder y riqueza escondida detrás de esta pretendida “misión”, llevándolo incluso a decir que: “No se trata de rebeldes, sino de patriotas, y que ellos, los ingleses, eran más bien tiranos que civilizadores”; determinando así un extraño magnetismo por el continente negro: El Movimiento Scout se poblará de símbolos tribales africanos y el propio fundador terminará viviendo en su cabaña “Paxtú”, en Kenya.
Entre Octubre de 1899 a Mayo de 1900, la aldea de Mafeking, defendida por los ingleses, estuvo sitiada. Para agilizar las comunicaciones internas y repartirse las tareas menores, mientras los adultos peleaban en el frente de batalla, Baden Powell organizó un cuerpo especial, formado por muchachos entre 10 y 16 años; quienes a través de increíbles sistemas (palomas mensajeras, Indios portando mensajes en amuletos, improvisadas líneas telegráficas) lograron comunicarse con Inglaterra y el mundo; dando un testimonio de gran coraje.
Así, Baden Powell logra descubrir que los jóvenes pueden ser muy eficaces cuando son motivados a asumir una responsabilidad, y que lo hacen alegremente, como si fuera un juego. Y también aprendió el valor educativo del servicio. De regreso en Inglaterra, se impacta con la situación de su país: Existían alrededor de 2 millones de jóvenes entre 10 y 17 años, un poco inútiles y sin un sentido para sus vidas. Desadaptados, enfermos y flojos.
Tras mucho reflexionar y bajo su ideal de que: “Todo educador debe ayudar a los muchachos a formar su carácter y a desarrollar en ellos un espíritu de servicio a los demás, aprovechando su natural curiosidad para acostumbrarlos a la exploración. El conocimiento de la naturaleza les reportará el agrado de vivir y en la observación atenta de las personas descubrirán la necesidad de prestarles ayuda”; en Julio de 1907, en la pequeña isla de Brownsea, tiene lugar el primer campamento scout, naciendo así una pequeña organización social regida por la fraternidad. De esta forma, en 1908 se funda la Asociación Inglesa de Scouts.
¿Y que pasaba con las mujeres en ese entonces?
En 1909 en el primer desfile scout, Baden Powell se sorprende al encontrarse con una patrulla de niñas vestidas como scout. Inmediatamente se da cuenta de que su método también podría aplicarse para forjar el carácter de las jovencitas, lo cual tuvo gran rechazo, pues en una sociedad clasista no se podía ni pensar en que una niña fuera vestida con pantalón, y menos aún, que corriera e hiciera deporte al aire libre.
Pese a todo, en 1910 Baden Powell organizó a las Guías Scout, cuyo objetivo principal de entrenamiento era el desarrollo de su personalidad y salud, formar un sentido de servicio hacia los demás y, por que no, darles una instrucción práctica para el mantenimiento del hogar y de sus actividades como futuras madres, tareas que requerían de gran coraje, habilidad, constancia, disciplina y conocimientos. Fue su hermana Agnés quien se puso al frente de este movimiento y, en 1918 su esposa Olave fue nombrada Jefe Guía de la Asociación Británica de Guías Scouts.
Pero ellas no son las únicas mujeres importantes de nuestra historia. Vera Barclay Charlesworth se unió al scoutilsmo en 1912, convirtiéndose en la primera Jefa Scout. Mientras desempeñaba actividades con su Tropa, varios niños se le acercaban, diciéndole: “Señorita, si los scouts nos quieren, estamos listos”, mientras saludaban con los tres dedos en alto. Sintiendo que debía hacer algo por ellos decide fundar a los Lobatos para niños de 8-12 años en 1914, convirtiéndose en la Primera Akela.
Los Scouts en Chile
El 26 de marzo de 1909, en la Universidad de Chile, se llevó a cabo una Conferencia solicitada al General Baden Powell, quien explicó las bases educativas del Movimiento Scout, resumiendo sus ideas en dos conceptos fundamentales: “Acción educativa en base a los intereses de los muchachos y aprendizaje por la acción”.
Sus ideas tuvieron gran aceptación, y fue así como el Doctor Alcibíades Vicencio, decide fundar el primer grupo scout en nuestro país en el Instituto Nacional (GAVIN: Grupo Alcibíades Vicencio del Instituto Nacional), naciendo a la vez la Asociación de Boy Scout de Chile y dando inicio a la internacionalización del scoutismo.
En 1913 (un año después de su nacimiento a nivel mundial), surge en nuestro país la primera Compañía de Guías, en Rancagua, bajo la dirección de las profesoras Sara Vásquez e Irene Morales; pero recién en 1917 se crea el cargo de Guiadora Nacional, ocupado por la Señora Victoria Caviedes; y en 1953 nace la Asociación de Guías de chile.
Finalmente, ambas Asociaciones se unen en 1978, dando origen a la actual Asociación de Guías y Scouts de Chile. Tan sólo 10 años después de su fundación, en el Colegio Compañía de María nacería nuestro Grupo Scout Nutrancarehue.


